Situada en el pórtico del Pirineo, es ciudad esencial en el valle del Aragón por su historia y localización.
Con sus paisajes concretos y bellos de montaña, recoge entre sus antiguas calles monumentos del más primoroso románico, como su Catedral, que alberga uno de los más importantes museos románicos, o su Ciudadela, sin olvidar el Ayuntamiento, muestra del plateresco aragonés y la Torre del Reloj.